Me levanté a las seis de la mañana para estar lista antes. Fui a la habitación de mi madre y se estaba despertando. Desayunamos, cogimos las maletas y nos dirigimos al coche. Metimos las maletas y nos subimos. Durante el viaje me puse mis auriculares para escuchar música, amaba con todo el alma la música.
- Violetta! Despierta, DESPIERTA hija que ya llegamos!
- 5 minutitos más...
- Hija, ya llegamos a San Fernando...
- ¿Qué?- Me quité el cinturón y cogí mis maletas y mi madre cogió la suya. Solo una, iba a estar solo una semana.
Fuimos a recepción y cogimos nuestras llaves. Dos, ya que íbamos a estar en habitaciones diferentes.
Entré a mi habitación y era así:
Wow, era hermosa. Cogí mi ropa y la coloqué en el armario.
- Hola hija, - me saludó mi madre-
- Hola mamá-
- ¿Qué tal? ¿Te aburres? -me preguntó-
- Pues la verdad es que sí... ¿Has conocido a alguien?
- Sí, he conocido a Susana, tiene dos hijos, hemos congeniado y por eso, hemos quedado a tomar café en su casa.
-Wow,¡mamá tu si que haces amigos rápido! Ja-ja. ¿Cuándo habéis quedado?
- Mañana por la tarde.
- Ah, vale. ¿Vayamos a almorzar?
- Sí, claro.
Bajamos a almorzar y luego me cepillé los dientes y me acosté a dormir un poquito la siesta, estaba agotada.
A las siete de la tarde me desperté, cogí mi móvil y tenía cientos de mensajes. Comencé a charlar con mis amigos... Después de un largo rato me levanté y me duché, me cambié de ropa. Toqué la puerta de la habitación de mi madre y le dije:
- Vayamos a cenar mamá, estoy un poco hambrienta.
- Hola hija, oh tienes hambre vaya, entonces corre que te alcanzo.
Luego de cenar me puse mi pijama, me acosté y caí en un profundo sueño...
"SUEÑO"
-¿Nunca me dejarás sola, verdad?- le pregunté a un chico sin rostro.
- Nunca, ¡jamás!-me dijo el chico sin rostro-
- ¿Me lo prometes?- le pregunté-
- Te lo prometo, Violetta.
- Te amo - le dije-
- Yo más. - me respondió-
- Violetta! Despierta, DESPIERTA hija que ya llegamos!
- 5 minutitos más...
- Hija, ya llegamos a San Fernando...
- ¿Qué?- Me quité el cinturón y cogí mis maletas y mi madre cogió la suya. Solo una, iba a estar solo una semana.
Fuimos a recepción y cogimos nuestras llaves. Dos, ya que íbamos a estar en habitaciones diferentes.
Entré a mi habitación y era así:
Wow, era hermosa. Cogí mi ropa y la coloqué en el armario.
Estaba escuchando música cuando sonó la puerta y fui a abrirla.
- Hola hija, - me saludó mi madre-
- Hola mamá-
- ¿Qué tal? ¿Te aburres? -me preguntó-
- Pues la verdad es que sí... ¿Has conocido a alguien?
- Sí, he conocido a Susana, tiene dos hijos, hemos congeniado y por eso, hemos quedado a tomar café en su casa.
-Wow,¡mamá tu si que haces amigos rápido! Ja-ja. ¿Cuándo habéis quedado?
- Mañana por la tarde.
- Ah, vale. ¿Vayamos a almorzar?
- Sí, claro.
Bajamos a almorzar y luego me cepillé los dientes y me acosté a dormir un poquito la siesta, estaba agotada.
A las siete de la tarde me desperté, cogí mi móvil y tenía cientos de mensajes. Comencé a charlar con mis amigos... Después de un largo rato me levanté y me duché, me cambié de ropa. Toqué la puerta de la habitación de mi madre y le dije:
- Vayamos a cenar mamá, estoy un poco hambrienta.
- Hola hija, oh tienes hambre vaya, entonces corre que te alcanzo.
Luego de cenar me puse mi pijama, me acosté y caí en un profundo sueño...
"SUEÑO"
-¿Nunca me dejarás sola, verdad?- le pregunté a un chico sin rostro.
- Nunca, ¡jamás!-me dijo el chico sin rostro-
- ¿Me lo prometes?- le pregunté-
- Te lo prometo, Violetta.
- Te amo - le dije-
- Yo más. - me respondió-

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